2/9/2026

El Pasaporte Digital del Producto (DPP) transformará progresivamente la forma en que los productos, la información y las responsabilidades circulan a lo largo de la cadena de suministro europea.No se trata solo de un nuevo requisito de cumplimiento normativo: representa un elemento clave para construir una cadena de suministro en la que el origen, las características, la sostenibilidad y el ciclo de vida de los productos puedan ser cada vez más accesibles, interoperables y verificables.
Introducido en el marco del Reglamento sobre diseño ecológico para productos sostenibles (ESPR), el Reglamento(UE) n.º 2024/1781, el Pasaporte Digital del Producto otorga al producto físico una auténtica identidad digital, conectando información que hoyen día se encuentra dispersa entre documentos, sistemas empresariales y distintos actores de la cadena de suministro.
Para las empresas, prepararse para el DPP significa, por tanto, afrontar, además de un cambio normativo, una transformación en la gestión y el intercambio de datos a lo largo de la cadena de suministro.
El Pasaporte Digital del Producto es una herramienta digital destinada a recopilar y poner a disposición información relativa a un producto a lo largo de su ciclo de vida.
El DPP debe estar vinculado a un identificador único y persistente del producto a través de un soporte de datos presente en el propio producto, en el embalaje o en la documentación adjunta. Además, los datos deben estar estructurados según estándares abiertos e interoperables.
El Pasaporte Digital del Producto no se limita a la aplicación de un código QR en el producto. Detrás del soporte de datos debe existir una infraestructura digital capaz de relacionar el producto físico, la identidad digital y la información.
Fabricantes, importadores, distribuidores, minoristas, operadores logísticos, plataformas de comercio electrónico, talleres de reparación, empresas de reciclaje, autoridades aduaneras y consumidores podrán acceder, según sus diferentes funciones y niveles, a la información prevista.
Es precisamente este intercambio de datos entre numerosos actores lo que convierte al Pasaporte Digital del Producto en un tema estratégico para la cadena de suministro, además depara la sostenibilidad y el cumplimiento normativo.
Con el DPP, la información sobre el producto no solo deberá estar disponible, sino que también deberá ser interoperable, estar actualizada, ser atribuible y fiable.
Un producto pasa por numerosas organizaciones antes de llegar al consumidor final. Las materias primas, los componentes, la producción, el transporte internacional, la importación, la distribución, la venta, la reparación y el reciclaje generan información en distintos sistemas y en diferentes momentos.
El Pasaporte Digital del Producto sienta las bases para vincular estos datos a la identidad digital del producto. En consecuencia, la calidad de la información generada por un solo operador puede influir en la fiabilidad de toda la cadena de información.
Por lo tanto, el cumplimiento normativo no puede abordarse exclusivamente al final del proceso: deberán diseñarse y gestionarse a lo largo de toda la cadena de suministro.
La implantación del Pasaporte Digital del Producto hace que sea aún más importante la capacidad de las empresas para gestionar correctamente sus datos.
De hecho, la información incompleta, desactualizada o difícilmente interoperable puede generar ineficiencias en los procesos en los que participan fabricantes, proveedores, operadores logísticos, importadores y otros actores de la cadena de suministro.
Por este motivo, la calidad de los datos, la interoperabilidad y la integración de los sistemas empresariales se convierten en elementos fundamentales en la preparación para el DPP.
Un elemento central de la arquitectura prevista por el ESPR es el Registro Europeo de Pasaportes Digitales de Productos, en el que se conservarán, como mínimo, los identificadores únicos previstos por el Reglamento.
En el caso de los productos destinados al despacho a libre práctica, el registro deberá contener además el código de clasificación de mercancías correspondiente.
Este mecanismo reviste especial importancia para la Aduana. Las autoridades aduaneras podrán verificar electrónicamente la correspondencia entre el identificador, el código de mercancía y la información presente en el registro. Se avanza, por tanto, hacia controles cada vez más basados en datos, fundamentados en la identidad digital del producto y en la verificación automatizada de la información.
Para importadores, exportadores, transitarios, operadores aduaneros y plataformas de comercio electrónico, la calidad de los datos de los productos estará cada vez más vinculada también a la fluidez de las operaciones fronterizas.
La integración entre el PasaporteDigital del Producto, la información del producto y los procesos aduaneros allana el camino hacia una cadena de suministro en la que la trazabilidad digital adquiere un papel cada vez más relevante.
Por lo tanto, para las empresas que operan en el comercio internacional resulta estratégico tener en cuenta desde el principio la relación entre la gestión de los datos de los productos, el cumplimiento normativo y los procesos aduaneros, evitando abordar estos ámbitos como sistemas separados.
No existe una fecha única de introducción del Pasaporte Digital del Producto (DPP) válida para todos los productos. La aplicación del DPP será progresiva y dependerá de las disposiciones previstas para las distintas categorías de productos.
Sin embargo, el primer pasaporte digital obligatorio será el de las baterías: a partir del 18 de febrero de 2027, de conformidad con el Reglamento (UE) n.º 2023/1542, las baterías industriales y para vehículos eléctricos comercializadas en el mercado europeo deberán ir acompañadas de su propio «Battery Passport». Se trata de una prueba piloto que anticipa el modelo que la ESPR ampliará al resto de categorías.
El actual Plan de Trabajo europeo 2025-2030 establece entre sus prioridades:

Por lo tanto, los plazos deben considerarse en el contexto de la adopción de las disposiciones pertinentes aplicables a cada categoría.
Para las empresas, sin embargo, el mensaje ya está claro: esperar hasta el último momento supone arriesgarse a abordar como un simple proyecto de cumplimiento normativo lo que, en realidad, es una transformación de la arquitectura de la información empresarial y dela gestión de los datos de la cadena de suministro.
Con el DPP surge una pregunta fundamental: ¿podemos confiar en los datos?
En una cadena de suministro digital, la disponibilidad y la confianza no son lo mismo. Una información puede estar disponible sin que sea posible verificar de inmediato su procedencia, integridad, validez o responsabilidad.
Es aquí donde el Pasaporte Digital del Producto (DPP) entra en contacto con el tema de la confianza digital.
Si un atributo digital influye en una decisión comercial, un control aduanero, una verificación de conformidad o un proceso de reciclaje, poder demostrar el origen y la integridad de la información adquiere un importante valor operativo.
Por lo tanto, la cadena de suministro del futuro deberá ser capaz no solo de compartir datos, sino también de crear y gestionar pruebas digitales verificables.
Asociar una identidad digital a los productos, la información y los sujetos implicados en la cadena de suministro permite construir un ecosistema en el que los datos puedan compartirse de forma más estructurada.
Desde esta perspectiva, la identidad digital, la interoperabilidad y la trazabilidad de la información se convierten en componentes de la cadena de suministro de confianza: una cadena de suministro digital en la que no basta con conocer un dato, sino que cada vez es más importante poder verificar su procedencia e integridad.
Esta transformación se inscribe en el marco europeo más amplio de la identidad digital y los servicios de confianza.
El marco eIDAS, actualizado por el Reglamento (UE) n.º 2024/1183 (eIDAS 2), incluye servicios de confianza como las firmas electrónicas, los sellos electrónicos, las marcas de tiempo, la entrega electrónica certificada, las certificaciones electrónicas de atributos, el archivo electrónico y los registros electrónicos.
Se trata de herramientas que responden a una cuestión fundamental para la cadena de suministro digital: ¿cómo crear confianza verificable entre organizaciones que intercambian datos sin utilizar necesariamente los mismos sistemas?
Desde esta perspectiva, el camino hacia el mundo de los Proveedores de Servicios de Confianza Cualificados (QTSP) adquiere una importancia estratégica. No se trata de añadir una simple certificación, sino de construir infraestructuras capaces de sustentar una cadena de suministro en la que la confianza sea digital, interoperable y demostrable.
El Pasaporte Digital del Producto no es un simple proyecto de TI. Prepararse significa, ante todo, comprender dónde se encuentran los datos necesarios y cómo se gestionan.
Los sistemas ERP, WMS, TMS, PIM, PLM, los sistemas de los proveedores, la documentación técnica y las plataformas externas pueden contener diferentes partes de la historia y la identidad digital del producto.
Las empresas deberían empezar por:
1. identificarlas categorías de productos afectadas por el Pasaporte Digital delProducto;
2. mapear los datos disponibles y los que faltan;
3. definir la titularidad y la responsabilidad de la información;
4. identificarlos sistemas de la empresa en los que se almacenan los datos;
5. verificarla interoperabilidad entre sistemas y plataformas;
6. vincular el producto físico, el identificador único y la identidad digital.
Quienes trabajan en el comercio internacional deberían, además, integrar desde el principio el proyecto «Digital Product Passport» en los procesos aduaneros y logísticos.
El verdadero reto no será recopilar información, sino hacerla accesible, interoperable, fiable y verificable a lo largo de toda la cadena de suministro.
El DPP exige relacionar información procedente de diferentes sistemas, departamentos y entidades. Prepararse con antelación permite, por tanto, analizar no solo los aspectos de cumplimiento normativo, sino también la arquitectura de datos y la integración de los procesos de la cadena de suministro.
Las empresas pueden empezar por mapear la información ya disponible, identificar posibles lagunas y evaluar cómo los sistemas ERP, WMS, TMS, PIM, PLM y otras plataformas pueden interactuar dentro de un ecosistema digital más interoperable.
De este modo, el Pasaporte Digital del Producto puede convertirse en una oportunidad para replantearse la gestión de la información del producto a lo largo de todo su ciclo de vida, preparando a la organización para un modelo de cadena de suministro cada vez más digital y basado en datos.
Para Digitalhub, parte de la familia Leviahub, el Pasaporte Digital del Producto representa una pieza clave de una transformación más amplia, en la que la cadena de suministro, la identidad digital, el cumplimiento normativo, la interoperabilidad y la confianza digital están convergiendo.
Es el ámbito en el que trabajamos cada día: la digitalización de los procesos documentales, la firma electrónica, la conservación digital conforme a la normativa y la facturación electrónica son los cimientos tecnológicos y organizativos sobre los que se construye una cadena de suministro capaz degenerar pruebas digitales verificables —y sobre estos cimientos estamos preparando hoy las necesidades de la cadena de suministro del mañana, con una visión que también tiene en cuenta la evolución de los servicios de confianza y el camino hacia el mundo QTSP.
Nuestro objetivo es apoyar a las empresas, a los operadores logísticos y a los actores del comercio internacional en la integración del Digital Product Passport en sus procesos, partiendo de lo que realmente importa: la calidad, la integridad y la verificabilidad de los datos.
Porque el momento de prepararse para el Pasaporte Digital del Producto no es cuando se convierta en obligatorio. Es ahora: generar confianza digital lleva tiempo.
¿Quieres saber por dónde empezar? Ponte en contacto con nosotros para realizar un primer análisis dela preparación de tu empresa para el DPP: analizaremos juntos tus datos de producto, los sistemas que los gestionan y las carencias que hay que subsanar.
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